SIETE PAUTAS BÁSICAS PARA ESCRIBIR FICCIÓN

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                Aunque cualquier tipo de narración responde a un acto creativo por parte del autor, y por consiguiente se trata de algo totalmente personal, pensamos que sería interesante presentar unas pautas que pueden ser de gran utilidad a la hora de enfrentarse al desafío que supone la escritura.

  • Hacer una introducción sugerente de los acontecimientos permite captar de inmediato la curiosidad del lector. Por el contrario, una presentación demasiado extensa, densa, incomprensible o ambigua puede disuadir a cualquiera.
  • Mantener la coherencia del relato: aunque una historia pueda estar compuesta por numerosos hechos, es importante que estos guarden cierta relación. Una sucesión de acciones inconexas puede terminar confundiendo al lector. Esa misma sucesión de acciones, aparentemente independientes, puede configurar la historia siempre que haya algún elemento aglutinador, como puede ser un personaje o un escenario común.
  • Mantener un orden temporal determinado, que no necesariamente tiene que coincidir con el orden cronológico. Aunque la presentación de las acciones en el mismo orden en que se desarrollan facilita la comprensión del relato, a menudo se recurre a un desorden temporal para aumentar la atención del lector. Si ves que al principio te resulta difícil dominar la técnica, puedes probar a titular los capítulos con nombres de personajes o bien fecharlos; es una forma sencilla y útil para que el lector no se pierda y sepa en todo momento en qué contexto espacio-temporal se encuentra. Pero sea cual sea la técnica utilizada es importante que exista cierta coherencia y que el lector sepa siempre situar los hechos en relación al resto de la historia. La correcta utilización de los tiempos verbales desempeña aquí un papel destacado.
  • Incluir descripciones: tanto en la presentación de los escenarios como de los personajes se suele servir de la descripción. Una visión pormenorizada de los protagonistas y del ambiente en que se desenvuelven permite al lector crearse una idea de los mismos, acorde con la del autor. No obstante, la descripción siempre rompe el ritmo de la acción, por lo que no conviene abusar de ella si quieres que tu texto sea leído con interés.
  • Incluir diálogos de los personajes permite conocerlos de una manera directa, al mismo tiempo que se logra dinamizar el relato. En algunas ocasiones es más sencillo describir a los protagonistas de la narración mediante sus acciones que utilizando la típica descripción.
  • Crear una cierta tensión, que despierte y mantenga la curiosidad del lector hasta el final del relato. Una dosis de intriga ayuda a que se continue con la lectura. Es importante lograr cierta intriga que motive la continuidad de la lectura. Los  hechos previsibles pueden malograr una interesante historia; de ahí la importancia de saber presentar los elementos en el momento oportuno.
  • Conseguir un ritmo narrativo propio: se logra mediante una correcta aplicación de las características anteriores. Conseguir un estilo propio y característico lleva su tiempo, pero es importante que el ritmo de la obra se adecue al tipo de relato escogido: no deberemos darle el mismo tratamiento a un relato de suspense y acción que a uno de carácter intimista.
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